El libro se estructura en torno a la vida de Jeffrey Dahmer, quien fue condenado por el asesinato de 17 jóvenes y adolescentes entre 1978 y 1991. Masters presenta un retrato complejo de Dahmer, explorando su infancia, su aislamiento social y los trastornos psicológicos que pudieron contribuir a su comportamiento criminal.
El autor utiliza entrevistas, documentos judiciales y relatos de testigos para brindar una visión completa de los eventos que llevaron a los horribles crímenes de Dahmer, así como las reacciones de la sociedad y de las víctimas. Además, Masters aborda el fenómeno del «culto» que se formó en torno a Dahmer tras su arresto, lo que añade una capa de análisis sobre la fascinación pública por los criminales.