En Tierra Hundida, Patrick Flanery nos presenta una historia que se desarrolla en un paisaje marcado por el cambio y la desilusión. Louise, una maestra cercana a la jubilación, se enfrenta a la dolorosa pérdida de su marido y a la necesaria decisión de vender la granja familiar. Este lugar, que ha sido cultivado por generaciones, es adquirido por un constructor con la intención de transformarlo en una urbanización destinada a nuevos ricos. Sin embargo, la crisis económica de 2008 transforma este sueño en una pesadilla, dejando solo un paisaje desolado.
Julia y Nathaniel, una pareja que ha logrado ascender en sus respectivas empresas, deciden mudarse a esta casa, que representa el anhelo de un futuro ideal. Junto a su hijo Copley, se instalan en un hogar que pronto se vuelve inquietante. Extraños fenómenos comienzan a ocurrir: los muebles se desplazan y frases misteriosas aparecen en las paredes, alimentando la creencia de Copley de que hay alguien más en la casa. Sin embargo, los adultos no le creen, lo que genera una atmósfera de tensión y desconcierto.