Tren de Ondas, publicado por el Fondo de Cultura Económica, es una obra que invita a la reflexión sobre la estética y la cotidianidad a través de un lenguaje poético y analítico. Alfonso Reyes, un autor destacado en la literatura mexicana, emplea una mezcla de descripciones y aforismos que enriquecen la lectura y revelan su profundo entendimiento del arte y la cultura.
El libro se abre con una premisa intrigante: el movimiento infinitamente pequeño es invisible al ojo humano. Reyes juega con esta idea para explorar diversos aspectos de la vida artística y cultural. A lo largo de sus páginas, el autor utiliza fragmentos casi aforísticos de los Ensayos de Montaigne para articular sus reflexiones.
- Nota para el cine: Aquí, Reyes define el arte como una travesura, sugiriendo que la creatividad es un juego que involucra la imaginación y la libertad.
- La escultura de lo fluido: Reyes argumenta que el ralentí del cine nos permite apreciar las etapas del flujo del tiempo, mostrando cómo el arte puede transformar nuestra percepción de la realidad.
- Los objetos moscas: En este fragmento, el autor medita sobre la tenacidad de algunas cosas que se adhieren a nosotros sin que podamos evitarlo, creando una imagen poderosa de la persistencia de ciertos elementos en nuestras vidas.