En «Un cadáver en los baños», Marco Didio Falco se ve inmerso en una serie de muertes extrañas que ocurren durante la construcción de un nuevo palacio. A medida que se desarrollan los acontecimientos, Falco asume el rol de inspector de las obras, lo que le permite investigar más a fondo los entresijos de la arquitectura romana. La novela combina elementos de misterio y humor, mientras Davis utiliza su aguda crítica social para abordar la problemática de los arquitectos y constructores que inflan los gastos y engañan a sus clientes.