Este libro se compone de una serie de ensayos que reflexionan sobre la vulnerabilidad evidenciada en Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre. Judith Butler analiza las reacciones del gobierno estadounidense, que incluyeron un aumento de la violencia, y propone una alternativa más esperanzadora: un mundo donde la violencia pueda ser minimizada y donde la interdependencia entre naciones sea la base de una comunidad política global.