Aunque el libro no presenta personajes en un sentido narrativo, los autores se centran en las diferencias típicas entre hombres y mujeres, utilizando ejemplos de la vida real para ilustrar sus puntos. El estilo es accesible y ameno, lo que permite que los lectores se identifiquen con las situaciones descritas, y el humor se utiliza como herramienta para suavizar temas complejos.