En esta cuarta entrega de la serie, Lucas se encuentra sumido en la confusión y la incertidumbre tras la repentina desaparición de Mónica. Su viaje inesperado a Londres para visitar a su amiga Raquel plantea más preguntas que respuestas. Lucas se siente desconcertado y frustrado ante la falta de comunicación y el distanciamiento de Mónica, lo que le lleva a sospechar que hay algo más detrás de su comportamiento.