En este octavo volumen de la serie, una oscura maldición lanzada por Muraki provoca que Mariko ataque a Tsuzuki, quien, en un acto de defensa, la mata. Este trágico desenlace deja a Tsuzuki sumido en la desesperación, llevando a su aislamiento del mundo que lo rodea. La aparición repentina de Muraki, quien lo arrastra a un oscuro destino, marca el inicio de un clímax esperado. Este tomo promete no solo el desenlace de la saga de Kioto, sino también páginas extras que enriquecen la historia.